SIETE MARAVILLAS DE LOS EDOC

ENCUENTROS  DEL OTRO CINE (EDOC) 

 

¡Arranca la décimo séptima edición de los EDOC! Y desde La Descarga no podemos estar más felices. Después de un hiato de un año, el festival vuelve con las pilas recargadas y nos ofrece una interminable lista de títulos documentales, nacionales y de alrededor del mundo, que no te puedes perder. Divididas en 14 secciones; 11 días parecen pocos para tanta maravilla que hay para ver.

Hoy queremos centrarnos en la sección ‘CÓMO NOS VEN, CÓMO NOS VEMOS’, que consiste de dieciséis películas documentales de producción nacional, que no dejan de innovar y sorprender, poco a poco sacando adelante el cine nacional.

 

Hemos entrevistado a siete directores ecuatorianos, autores de siete cortos documentales que te tendrán al borde del asiento, te conmoverán y te harán pensar.

Mi vida con el TOC

Paúl Narváez Sevilla / Ecuador  / 2017 / 18’ / español

Una de cada cuatro personas ha sufrido alguna enfermedad mental a lo largo de su vida. Aún así, hablar de este tipo de afecciones es difícil para los que la padecen, los que miran sin entender y otros loquillos que nos auto diagnosticamos algún tipo de demencia.

 Paúl es investigador audiovisual y documentalista. Trabaja en el Sindicato Audiovisual, equipo de producción que creó la Cinemateca Digital del Ecuador, el proyecto multimedia web sobre conocimientos médicos y botánicos de una abuela del cañar “Un Jardín Propio”, entre otros proyectos imperdibles y de gran valor. Realizó los documentales Monólogo de un Cuervo, Mi Terruño, Apaguen las luces y El reloj de Velasco Ibarra, trabajos seleccionados en varios Festivales nacionales e  internacionales.

Mi vida con el TOC es un docu muy sensible y sentido ¿Cuál es tu vínculo con Allan?

La historia del Allan nos llegó por casualidad, cuando estábamos presentando un proyecto interactivo en la Alianza Francesa. Casualmente, allí estaba la psicóloga de Allan, quien tenía un mes desde que había muerto. La psicóloga se contactó con el primo quien tenía muchas ganas de publicar el libro que Allan escribió durante un año por recomendación de esta psicóloga. Él escribió más o menos unas 120 páginas, lo que él quería era curarse a través de sus escritos y al mismo tiempo ayudar a otra gente que sufría de Trastorno obsesivo compulsivo.

El vínculo con el Allan fue así, nos llegó estos escritos y nosotros decidimos que esa historia podía servir como una herramienta de salud pública.

“El TOC está en el top 10 de las enfermedades más discapacitantes del mundo. En el caso de hombres está en décimo lugar y en el caso de las mujeres en quinto lugar”

¿Cómo definirías la estética del docu ¿cuáles fueron las referencias para la Directora de Arte?

Cuando la Cas (Casandra Sabag Diretora de arte del docu) escuchó nuestra primera idea de una ratita que puede ser buena y mala al mismo tiempo, nos dijo que esta era la típica interpretación de gente “sana y cuerda” que ve desde lejos un tipo de trastorno de estos. Entonces ella propuso ver al TOC como esta gran masa que ocupa el espacio, que lo ocupa todo y transforma todo.

La referencia de la Cas, me parece que es más su punto de vista de no entender  a los trastornos mentales desde los cuerdos, si no cómo funciona.

Con relación a los colores, siempre estuvimos pensamos en el azul. Esta parte médica, limpia, por eso escogimos estas pastillas celestes. Todo va al blanco, algo que se acerca mucho a la enfermedad, al hospital, lo pulcro, lo pulido. Mucho escogimos desde ese tipo de elementos.

¿Qué esperas ver en los EDOC 2018?

Yo soy fan de los EDOC, voy desde los 18. Para mi fue vital en la vida ver tantos docus de ese tipo. La oportunidad de ver cortos y largometrajes raros, con narrativas que están fuera de la cabeza de uno, sino tienes acercamiento a este tipo de festivales y contenidos. En este sentido, creo que los EDOC siguen esta misma línea de poner en cuestión por un lado los documentales famosísimos y carísimos que todo mundo quiere ver y que son los festivaleros. Y por otro lado siempre hay otras maravillas, cortos y largos ecuatorianos que siempre me entusiasman mucho y en los que siempre he creído que hay potencia. A mi me interesa ver los ecuatorianos y esta sección de cómo nos ven, cómo nos vemos.

Horarios para ver Mi vida con el TOC dentro del marco del Festival EDOC:

Quito:

Sábado 12, Incine S3 / 17:15

Martes 15, Flacso Cine / 16:30

 

Cuando los senderos se bifurcan

Cinthya Guaña / Ecuador / 2017 / 40’ / español

Cuando los senderos se bifurcan es la historia de Sandra, una mujer cubana que reside en Ecuador junto a su esposo Orasal y su hija Alexia quien sufre de soplo al corazón.

Después de una consulta médica, Sandra organiza un viaje a Cuba para reencontrarse con su hijo José que vive con sus abuelos desde que ella migró hace cinco años. Después de dos semanas junto a su familia, Sandra deberá decidir entre quedarse o volver al Ecuador. 

Cinthya dirigió Relojes, su primer cortometraje de ficción, en el año 2015. Actualmente se encuentra en etapa de postproducción de su segundo cortometraje de ficción A Bordo. Cuando los senderos se bifurcan es su primer documental como directora.

 ¿Porqué retratar justamente a Sandra? ¿Qué te motivó?

¿Qué me motivó? La lucha, la lucha más fuerte de Sandra, que la sigue teniendo. Lucha a diario, emocional y económicamente.

El cómo voy a filmar a Sandra, el cómo dimensionar aspectos de su vida en un documental, es una cosa que decides después de haberte sumido en un largo proceso, emocionalmente agotador, es como hacerte el mejor amigo de alguien.

Cinthya, sabemos que tu segundo cortometraje ‘A Bordo’ está en marcha. ¿Qué nos espera? ¿Qué nos puedes contar?

‘A Bordo’ es un experimento universitario, es un guión de cuatro páginas y media que se rueda en un solo día con una crew pequeña. Va sobre un extranjero que está regresando a su país y en la puerta de abordaje se da cuenta que ha perdido su pasaporte, entonces tiene que buscarlo alrededor del aeropuerto y ser sometido a varios procesos burocráticos para poder recuperarlo. Es un extranjero atrapado en este sistema (risas). Es un corto de comedia negra. Es mi primera experiencia manejando este género y aun tengo mis dudas sobre si funciona porque el lenguaje de la comedia en el cine es muy difícil.

Les puedo contar además sobre un nuevo corto que voy a rodar en junio. Se llama ‘Por vez primera’ y es una cosa totalmente opuesta a ‘A Bordo’. Es una historia sobre Kiki, una niña afro que se siente diferente en su entorno colegial. El conflicto principal de la historia es que Kiki está a punto de graduarse y sus amigas se dan cuenta que no ha dado su primer beso, lo cual se convierte en un hecho súper vergonzoso para ella y todo su entorno le siembra la idea de que éste, el último día de clases, es el día que tiene que solucionarse ese problema. Es un guión más largo que el de ‘A Bordo’, es de 10 páginas. Es una linda historia, alimentada de muchas experiencias que yo tuve en el colegio. Siento que es una historia bastante honesta, en la que quiero hablar justamente de esta diferencia, de este tipo de otherness que yo sentí en mi vida colegial. Yo no soy afroecuatoriana, pero tengo un apellido indígena, el cual me hizo pasar por experiencias incómodas en el colegio.

Es complicado dar el salto a la ficción después de haber terminado ‘Cuando los senderos se bifurcan’, pero entiendes que puedes alimentar este mundo de la ficción con investigación y herramientas documentales. Para el personaje de una chica afro me alimenté mucho de las experiencias que tuve filmando a Sandra y de este proceso de acercarse al otro.

Hacer cine tiene que ver, más allá de poder contar una historia, con asumir una posición frente a la vida. Por ejemplo, a Krzysztof Kieślowski no solo le interesaba filmar a una persona, la filmaba para comprenderla, para entender sus motivaciones y compartir ese punto de vista sobre la vida. Yo creo que eso es algo por lo que deberíamos pasar quienes intentamos hacer cine, entender que más que hacer películas por contar historias hacemos películas para comprender estas historias, y ese entender implica absolutamente un vínculo emocional, debes creer en aquello que filmas.

Horarios para ver Soldadito dentro del marco del Festival EDOC:

 Quito

Viernes 11, OchoyMedio S1 / 21:15 + Q&A
Domingo 13, Cumandá / 16:00 + Q&A
Miércoles 16, OchoyMedio S2 / 15:00 + Q&A

 

Soldadito

Jairo Cadena Enríquez / Ecuador / 2017 / 16’ / español

En el año 2000, Ecuador adopta como moneda oficial al dólar estadounidense, debido a esta circunstancia varios ciudadanos ecuatorianos se ven en la obligación de sobrevivir la crisis económica que nos llevó a la convertibilidad. Uno de ellos, Marcelo Terán González, cuenta su testimonio y nos permite conocer de qué manera esta parte de la historia negra del país, le cambió la vida para siempre.

Premios y festivales: Festival Ecuatoriano de Cine ATUK, Ecuador 2018.

Jairo, desde el año 2015 ha participado en la producción de varios cortometrajes documentales en Argentina y Ecuador, donde radica actualmente desarrollando nuevos proyectos audiovisuales. En 2017 funda La Cordillera Films, con la que produce su ópera prima como director: Soldadito.

¿Qué te motivó a realizar ´Soldadito´?

La principal motivación para la realización del cortometraje ´Soldadito´ fue poder darle una voz a quien no la tiene y también poder usar el documental como un reactivador de la memoria histórica colectiva a través del relato audiovisual.

Hablábamos de la fluidez de Marcelo y cómo ésta te mantiene intrigado. Entonces, ¿cuál fue la parte más difícil en la realización del cortometraje?

Creo que la parte más difícil en la realización fue justamente hacer que encasillara en formato de cortometraje. El relato de Marcelo se demoró cuatro horas en grabar y aglutinarlo todo fue la parte más difícil, precisamente en la edición nos demoramos porque había cosas que no sabíamos si descartarlas o no. También encontrar material de la época fue, no más difícil, sino un poco laborioso. Ir a la hemeroteca o buscar en archivos de video, encontrar la palabra precisa o encontrar a los personajes de esa época, porque, si bien es cierto que Marcelo es el principal, hay como unos personajes secundarios en un subtexto que hay en el cortometraje que vienen a ser ese ex presidente que tuvimos o la propia policía, el propio pueblo. Eso fue lo más difícil, poder hacer todo en un formato tan pequeño, poder meter en 16 minutos y más, toda esta historia.

Sabemos que presentaste ´Soldadito´ en el festival de cine ATUK, ¿cuál fue la reacción del público y qué esperas del público de los EDOC?

Sí, presentamos el cortometraje el 24 de febrero en el marco del Festival de Cine ATUK, es un festival competitivo donde ‘Soldadito’ ganó el premio a mejor cortometraje, compitiendo con otros países como Perú, Venezuela, Argentina y, por supuesto, Ecuador. La reacción del público fue bastante interesante porque demostraron que es una historia que te mantiene enganchado de alguna manera, ya sea por la historia o por como la cuenta Marcelo. Nos ha dejado muy satisfechos porque no hemos recibido críticas negativas, sino todo lo contrario, a la gente le gusta y tenemos la sensación de que deja al público con ganas de más, salen reflexionando de nuestra historia. Salen de ver el corto y hemos visto que la gente conversa, quiere saber mucho mas de Marcelo, por ejemplo, su situación actual. Nos parece bueno porque creemos que hemos hecho un buen trabajo. Ahora, estamos contentos por lo que el Festival EDOC representa en el país, porque vamos a estar al lado de nuevos cineastas también. Estamos en la sección Cómo nos ven, cómo nos vemos, una sección con películas hechas por realizadores ecuatorianos o realizadores extranjeros que tocan temas de nuestro país. Esperamos que la reacción sea positiva y más que nada que la gente lo vea, queremos que la historia de Marcelo llegue a cuantas personas sea posible, para así poder reflexionar sobre lo que somos.

Horarios para ver Soldadito dentro del marco del Festival EDOC:

Quito

Sábado 12, FlacsoCine / 18:30 + Q&A
Jueves 17, Cumandá / 18:00 + Q&A

 

A medio camino

Nantu Mantilla / Ecuador / 2018 / 19’ / español 

En el barrio “El Brinco” de la ciudad de Tulcán muchas familias cruzan por el río Carchi (frontera Ecuador – Colombia) con productos recién comprados, desde televisores hasta gallinas. Aunque el micro-contrabando es un apoyo económico para algunos, debido a su naturaleza ilegal, se desarrolla en medios hostiles que ponen en peligro a sus participantes.

Nantu es una joven estudiante y directora de este corto documental, nacida en Tulcán. A sus 17 años participó en un proyecto de cine comunitario en las fronteras, con el proyecto Nómada de Perú. Ese fue su primer acercamiento al cine, después decidió estudiar en la Universidad de las Artes. A Medio Camino es parte de la selección de cortos documentales en el Festival EDOC.

¿Cuál es la intención de sobreponer los testimonios anónimos sobre las imágenes de la cotidianeidad de Tulcán?

Las voces que escuchamos son de micro contrabandistas y, por ser una problemática que trata ilegalidad, el reto más grande que tuve fue el proteger la integridad de los protagonistas. Por eso tomé la medida del cotidiano de personas, en agricultura, pesca y en la ciudad, desde mi punto de vista. El corto tiene seis personajes porque las realidades son distintas,  para tener una comprensión más profunda de la temática. Quería evitar el sensacionalismo de los medios de comunicación para representar desde otro ángulo a estas personas.

¿Cuáles fueron los retos culturales y demográficos al hacer este cortometraje? ¿Qué está pasando con el cine en Tulcán?

Es un trabajo que trataba de separar las representaciones que se ha hecho del micro contrabando en la ciudad por los medios sensacionalistas. Tuve resistencia de los protagonistas porque no querían volver a ser utilizados en medios audiovisuales así, como crónicas rojas. Les expliqué que lo que yo quería era dignificar a estos personajes que han sido tan juzgados y violentados. Mucha gente en Tulcán se cuestiona ¿cómo somos vistos en otros rincones del país? Realmente no se entiende el trasfondo, como la escasez de trabajo, pocas oportunidades, poca inversión en cultura y arte, tuve gran apoyo al proponer esta visión distinta.

Un reto demográfico fue que al inicio, quería involucrar a personas de ambos lados de la frontera. La situación en Colombia es más crítica. Las zonas en Colombia donde se genera el contrabando no permiten el ingreso de policía o reporteros. Me pareció peligroso para los integrantes del equipo así que decidí quedarme en el Ecuador.

El cine en Ecuador se ha centrado en las ciudades grandes y no ha habido oportunidad para la producción cinematográfica en las provincias. A Medio camino ha sido un reto tanto para la universidad como para mi, es el primer corto rodado que se graba en otra ciudad que no es Guayaquil. Creo que si se están generando espacios en Tulcán como el Teatro Le Marie que se podrían explotar. Me parece muy agradable la acogida que se genera en la ciudad, ahora es el momento para apropiarnos como gestores culturales y cineastas.

Horarios para ver A Medio Camino dentro del marco de los EDOC:

Quito

Viernes 11, Incine S3 / 20:45

Lunes 14, OchoyMedio S2 / 15:15

Viernes 18, Incine S3 / 19:15 + Q&A

Guayaquil

Domingo 13, Muégano Teatro / 18:00 + Q&A

 

Rosita

Rosa Iliana Matamoros / Ecuador / 2018 / 18’ / español

Dicen que cuando te ponen un nombre te asignan también un destino. La realizadora de este ensayo documental heredó el suyo de una tía que murió muy joven y a la que no conoció. A través de una película de 8mm de 1962 y entrevistas con quienes la conocieron, intentará develar sus secretos y reconocerse un poco más ella misma. 

Rosa Iliana, trabajó como guionista en Pilas con el chat y Peloteros programas para la franja televisiva Educa del Ministerio de Educación.  Ha dirigido los cortos Sirenitas (2010) cortometraje proyectado del festival Buenos Aires Rojo Sangre (BARS). Actualmente cursa la carrera de cine en la Universidad de las Artes en Guayaquil, Ecuador.

¿Cómo fue la experiencia de contactar con las personas cercanas a ella?

Fue súper interesante porque, no solamente me dio una idea y un relato de ella, sino de lo que era ser una joven mujer, soltera, de clase media, religiosa, como lo fue mi tía en los años 60. Es decir, una forma distinta de vivir la realidad de ser una mujer. Y claro, era muy distinto a lo que fue mi experiencia personal; a lo que es de las jovencitas de ahora. Porque era como que había de dos: o tenías novio, aprobado por los padres, o no tenías ese novio y si lo querías tener, pues te escapabas y luego te casabas. Era como que la aprobación de los padres era radical y sólo la podías eludir escapándote. O no, porque mi tía nunca llegó a hacer eso, pero parece que sí tuvo sus amores. Se ve que había una tercera vida, que fue la que escogió Rosita y es la que me propongo descubrir en el cortometraje.

¿Sientes que llevar su nombre hizo que vivieras a la sombra de Rosita?

Siento que llevar su nombre lo que me hizo fue interesarme en ella de una forma en la que quizá mis hermanos no se interesaron, y creo que también, –aunque no conozco mucho, ni soy muy cercana a todas estas teorías esotéricas que te dicen que cuando heredas un nombre, heredas también toda una resonancia que te marca un poco el camino de la vida, sí creo que haber heredado el nombre de mi tía, creó en mí una especie de fijación alrededor de su personaje. Y no haberla conocido, mucho más. Y que eso definió algunos rasgos en mí también. O por comparación o por emulación de lo que ella fue, o representaba, yo he querido en algunos momentos de mi vida ser de tal forma o no ser de tal forma.

Y en ese sentido, creo que es como en las películas de ficción, en las que un nombre sí tiene una resonancia y sí se elige por determinada razón, ¿no? Los nombres en la ficción significan algo. Y le otorgan una resonancia al personaje. Es parte de su carácter. Entonces creo que, por ejemplo, haber heredado el nombre de ella es lo que causó que yo haga esta película. Es así.

Horarios para ver Rosita dentro del marco del Festival EDOC:

Quito

Jueves 10, Incine S3 / 17:00

Viernes 18, OchoyMedio S1 / 17:00 + Q&A

Casa abierta

Gustavo Valle / Ecuador / 2017 / 5’ / español

Casa abierta es un documental que explora el concepto y la percepción de inseguridad. Se realiza un registro de artefactos creados para prevenir el crimen dentro de la ciudad de Guayaquil. Rejas, cámaras de seguridad, muros, puertas son los elementos que ejemplifican varios síntomas de la convivencia urbana.

Gustavo, participó en el documental Ecuador versus el resto del mundo de Pablo Mogrovejo y como extra en Prometeo deportado de Fernando Mieles. En 2017 realizó su primer corto documental experimental Casa abierta, el cual fue Selección oficial del Festival Del Salto en Uruguay. También lo presentó en los festivales Cámara lúcida en Cuenca y FAAL y LEXA en Guayaquil.

¿Por qué casa abierta y tantas puertas cerradas?

Confiamos en que una puerta cerrada mantendrá nuestra propiedad a salvo de la delincuencia. Pero cuando los ladrones deciden actuar, la casa está abierta para ellos.

¿Por qué el recurso de los encuadres fijos?

Para que el espectador sólo se fije en el contenido.

El final del corto nos dejó intrigadas, ¿quién está mirando?

Cuando pensé en incluir una toma de una cámara de seguridad, la busqué durante una semana. Cuando la filmé y vi que ella también se dirigía a mí, me pregunté ‘¿quién graba a quién?’. Es inquietante que la cámara te mire desde la pantalla y por eso la dejé para el final.

Horarios para ver Casa Abierta dentro del marco del Festival EDOC:

Quito

Viernes 11, OchoyMedio S1 / 17:30 + Q&A
Martes 15, Sala Alfredo Pareja / 15:00 + Q&A

Sábado 19, OchoyMedio S2 / 19:15 + Q&A

 

Grabados del ojo nocturno

Jean-Jacques Martinod, Adrián Santoro / Ecuador, Marruecos / 2016 / 7’ / español

Un collage de imágenes autobiográficas recolectadas y convertidas en travelogue ritualístico. Desde el desierto del Sahara hasta los océanos del Ecuador, pasando a través de la casa abandonada de un desconocido ancestro. Jean-Jacques es realizador y artista visual. Sus obras han sido proyectadas en diversos escenarios del mundo, entre ellos el Museum of the Moving Image en Nueva York, y festivales como FIDMarseille, Les Inattendus, Festival for Expanded Media Stuttgarter Filmwinter, Festival Dei Popoli, ULTRACinema, Alchemy Film and Moving Image Festival, Festival Cine//B, H.E.F.F. (Haverhill Experimental Film Festival), y otras galerías y espacios DIY.  Originario de Guayaquil, actualmente reside en Montreal, Canadá.


Vivió varios años en Estados Unidos y al volver a Ecuador fue invitado a Marruecos a una residencia artística en el área de nuevas tecnologías. Fue a desarrollar un guión inicialmente, pero al estar tres meses casi desolado en el Sahara, se planteó hacer un cine sin guión, cine en proceso. “Quería hacer algo que esté en las arterias de la vida”. “Para mí era la idea de que la naturaleza es caótica, la belleza es violenta, sin perdón.”

¿Por qué ese contraste tan marcado entre imágenes?

 Bueno la idea era hacer un cine-diario. Y canalizar lo que en ese entonces pasaba por mi vida. Pero al mismo tiempo era relacionarse lo más posible con los espacios que estaba habitando. Es un juego con la percepción, y con un poco de suerte puede entregarse a una audiencia de formas diversas cada proyección. Creo que un cine personal, objetivo desde el punto de vista del creador, puede llevar a alteraciones de los sentidos que de todas formas tocan al otro. Puede ser abstracto, pero eso también es parte de nuestra experiencia humana.

Creo que un cine etnográfico también puede abrirse a capturar la experiencia humana desde visiones que expanden nuestra forma de interpretar nuestros alrededores. Y eso también puede ser un cine íntimo.

¿Grabados del Ojo Nocturno ha influido en tus siguientes proyectos

Si claro, en mil maneras. Pero te lo resumo en que ahora estoy determinado en continuamente rediseñar el proceso de creación y fundir en cada proyecto un proceso maleable que se apegue a las circunstancias de cada experiencia. Desde mi punto de vista es lo más honesto que puedo hacer. Tirar al tacho todas las preconcepciones de lo que debería o no debería ser un rodaje, o un resultado, y entregarse a una visión propia. Y esto me ha llevado también a expandir mi práctica a otros formatos de la imagen en movimiento.

Horarios para ver Grabados del Ojo Nocturno dentro del marco de los EDOC:

Quito:

Viernes 11, Incine S3 / 15:15

Martes 15, OchoyMedio S2 / 20:15

Domingo 20, OchoyMedio S1 / 15:15

Guayaquil:

Viernes 11, Muégano Teatro / 18:00 + Q&A

 

Para más información de todo el festival y cartelera visita festivaledoc.org

X