Hace 50 años, en el corazón de la llamada “capital del mundo”, la policía entraba a un bar cayendo a golpes a un grupo de personas que tomaban unas cervezas a salud de la vida de Judy Garland, quien el día anterior había trascendido ¿La razón? Estas personas eran homosexuales y Judy, niña prodigio en Hollywood, se hizo famosa por su protagónico en el Mago de Oz e interpretación de “Mas allá del Arco Iris” canción que describe un lugar distinto y lejano donde todo es posible. La actriz durante su vida fue una defensora de las minorías sexuales. Ellos se autodenominaban: ”Los amigos de Dorothy” esa noche el cuento se contó distinto.

Ellos resistieron y salieron a las calles a tomárselas gritando: “¡Aquí estamos!… No nos quieren mirar… Nos tendrán que mirar!”. Llevando el Arco Iris como bandera, marcharon miles de ellos  entre plumas, tacones, escarcha y pelucas. ¡Así locas, “maricas”!

El reclamo contra la violencia policial por Stonewall Inn. F: Grey Villet

El rechazo a la comunidad GLTBI tiene varias aristas, todas muy interesantes para analizar; desde la necesidad de opinar sobre la intimidad del otro ¿Y eso qué esconde? ¿Acaso un miedo a  mirar la propia vida sexual? Hasta la aprehensión a perder el poder que tienen por el lugar de privilegio que ocupan en la sociedad. Si es que los derechos de todos se reconocen ¿Dónde quedo yo ubicado dentro de la escala en este sistema? Pero ese es otro análisis, aquí me centraré en la de la sombra colectiva.

Como psicóloga junguiana entiendo que aquello que causa un malestar profundo, hasta el punto del rechazo da cuenta de nuestra sombra. La sombra es aquello que soy yo y no quiero ser. Se juega también a nivel colectivo y claro ahí el asunto se pone interesante.

¿Qué es lo que molesta tanto de la expresión de la identidad de un ser? ¿Qué es lo que me amenaza? ¿Qué es aquello reprimido en el armario de la sombra que no quiero ver por que siento que no lo podría manejar? Son algunas de las preguntas que deberíamos plantearnos TODOS incluyendo la comunidad GLTBI porque incluso dentro de esta comunidad se da el rechazo a la “mariconería”. Es interesante ver como las micro sociedades repiten las taras de la macro sociedad. Triste pero real.

He escuchado frases en personas GLTBI como: “Es que no es necesario ser tan evidente!” “Esas locas prostitutas no me representan!” “¿Por que no se visten más decentemente?” “Por qué habría de salir a la calle en un desfile junto a esos “maricas”? ¡Luego van a pensar que soy igual!” o la peor: “¿Pero para qué la marcha? ya no es necesaria…yo vivo mi vida en paz, nadie se mete conmigo.” ¿Es en serio?!!!!! ¿Dónde queda la exigencia de respeto a la diferencia? Acaso es válida solo cuando se refiere a tu diferencia? Les recuerdo que los que tuvieron que aguantar golpes y cárcel para que ustedes puedan amar a quien les da la gana sin ser encarcelados fueron justamente esos “maricas” putas, locas y  emplumadas. Ser gratos y honrarlos ayudaría bastante a llegar al Arco Iris.

Porque sí, “maricas” todos: los que luchan por el matrimonio igualitario, los que claman por una plaza de trabajo para la población transexual , los que exigen que paren de  asesinarlos, o los que piden  expresar libremente su  estética y también los que se quedan en casa por miedo a que los reconozcan. Si sientes que la palabra “marica” te ofende es necesario que revises que parte de la sombra  te está picando.

Concuerdo cuando escucho que hay que leer, instruirse y dejar la ignorancia de lado para respetar, ¡RESPETAR, OJO! no tolerar! La tolerancia se da siempre desde un lugar de superioridad , el respeto es igualitario.  Considero que además de abrir la mente que no es poco, es necesario abrir el corazón, no es tan difícil haga la prueba. Y si ya se le complica mucho póngase en la tarea de mirarse hacia adentro y entréguese  el mejor regalo que puede darse uno en la vida: hacer terapia!

“Cómo es adentro es afuera” es el principio alquímico de la correspondencia donde la magia se asienta. Es el trabajo interno que cada uno de nosotros, habitantes de esta tierra debe realizar consigo mismo, con su mente, con su corazón, con su alma. Cuando eso esté avanzado estoy segura que las puertas del Arco Iris se abrirán y encontraremos ese lugar donde todos somos iguales justamente porque celebramos ser diferentes. ¿Qué les parece si caminamos hacia él? Todos juntos: “maricas”, lesbianas, transexuales, gays, heterosexuales, bisexuales, transgénero, queer , asexuales por el “camino amarillo” sin vergüenza…con ¡¡¡ORGULLO!!!

Texto: Claudia Abad

Fotografía: Michelle Gachet

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