El día en que el Funka Fest se tomó la Perla

El día en que el Funka Fest se tomó la Perla

A diferencia de la primera edición que se realizó en tres días y la segunda que fue en dos, la tercera edición del Festival de Artes Escénicas Funka Fest ocurrió en un solo un día, el pasado sábado 16 de junio. Sin embargo, el cronograma de actividades prometía entretener desde melómanos hasta espectadores de teatro, así como a artistas y público general.

A partir de las 12:00 se abrió la urna sur del Palacio de Cristal con la muestra “El futuro es hoy” y a las 12:20 se inauguró la urna norte para presentar las dos primeras obras de teatro: “El enemigo” y “Sonido blanco”. Caída la tarde, el chileno Pablo Zamorano subió a escena para presentar “Guacho”, la única obra internacional que tuvo el Funka Fest. El nombre de la misma surge de la idea de que el protagonista es un “bastardo, olvidado, sin recuerdo ni memoria sobre su lugar de origen”. Su autor combina la imagen, el sonido y el movimiento con las posibilidades de su cuerpo.

Fotografía tomada del perfil de Facebook del Funka Fest. Todos los derechos a su autor/a

Los asistentes también pudieron apreciar la oferta en artes visuales, curadas por el quiteño Edú Carrera,  que se albergaban en los dos pisos de la estructura de cristal bajo el título “El futuro es hoy”. Cada una de las 11 piezas incidía sobre los modelos de construcción social del hombre.
El ingreso a las obras pictóricas estuvo disponible desde su apertura hasta las 22:30. Además, emprendimientos gastronómicos y de artes aplicadas estaban abiertos al público.

Fotografía tomada del perfil de Facebook del Funka Fest. Todos los derechos a su autor/a

***

A pesar de que la primera parte del encuentro se concentró en dar vitrina a las artes escénicas y visuales, la música también tuvo su espacio desde el segundo escenario, auspiciado por 220V, donde se presentaron de manera continua y desde alrededor de las 16hs artistas como El Cholo, La iguana invisible, Cometa Sucre y La Madre Tirana. Las agrupaciones interpretaban 1 o 2 canciones y regresaban en intervalos de 15 minutos, llenando de música la zona de ferias y espacios recreativos donde casi todos los asistentes transitaron durante el día y noche.
La plataforma principal comenzó sus presentaciones a las 18:00 con Morfeo. La banda guayaquileña integrada por Carlos Bohorquez, Enrique Bernous, Roberto Bernous y Alberto Rizzone presentó algunos temas como “Luna”, “Alba” y “Corazones”. Su sonido inquebrantable llenó el predio con un ruido abstracto de sintetizadores y músicos oportunos, más adelante suavizando el contenido con la voz. Los siguientes fueron Aire del Golfo, el proyecto personal del cantautor guayaquileño Diego Gallardo.  El nombre surge de la combinación entre “golfo”, geográficamente un sitio “emblemático” de la ciudad y “aire”, el canal por el cual considera que fluyen la voz y los sonidos. La banda se tomó el escenario con una sección de vientos para hacer un rapeo de un son cubano sorprendente, provocando la mejor reacción del público hasta el momento.

A continuación, e implementando todos los juguetes, Mugre Sur se tomó el lugar para representar un hip-hop lleno de impudicias verbales, disfraces y la irreverencia del rap característico.

Ya con la noche cubriendo el río Guayas, fueron Los Corrientes quienes pusieron a bailar a un público cada vez más creciente dentro del malecón. Canciones como “Por Accidente”, “Soy Chiro” y “Frontera” elevaron la energía de más de uno. Los guayacos en escena aprovecharon el espacio para exponer anuncios a favor de los derechos femeninos para después gritar con entusiasmo “Paz, amor, marihuana y ensalada”.

Fotografía tomada del perfil de Facebook del Funka Fest. Todos los derechos a su autor/a

Después, el indie rock de Da Pawn trajo la melancolía serrana de Quito interpretando temas de su última producción discográfica “Pistola de Balín” pero retomando himnos como “Cambio de tonalidad”. Los siguientes en presentar su show fueron los Cadáver Exquisito, banda guayaca de culto. A pesar de su lapso de inactividad, su regreso fue uno de los actos más esperados por los asistentes del Funka. Una puesta en escena brillante, llena de visuales y un sonido poderosísimo se vieron presentes desde el primer tema: “Niña Marciana”. Daniel Vinueza como vocalista y frontman, Juan Santoro en la guitarra; Camilo Palma en el teclado, Alejandro Aráuz en la batería y Gustavo Muñoz en el bajo demostraron la fuerza del  reencuentro que surgió el año pasado, luego de que decidieran juntarse para celebrar los nuevos años de su formación y con ello empezaran a componer más música.

Fotografía tomada del perfil de Facebook del Funka Fest. Todos los derechos a su autor/a

El encuentro cerró con la presentación de las dos bandas internacionales invitadas: The Drums y Café Tacvba. La primera es una banda de indie-pop estadounidense nacida en Brooklyn, Nueva York. Ellos llegaron a esta edición del Funka Fest con cuatro discos y presentaciones en festivales tan grandes como el de Coachella, en California, además de posicionarse como una de las agrupaciones más relevantes de la escena indie de inicios de la década. Actualmente la conforman sus fundadores originales; Jonathan Pierce y Jacob Graham. Ambos son gays y aunque incluso su música está dirigida a un target de outsiders, su postura con respecto a la homosexualidad es verla como algo normal pues para alcanzar la igualdad hay que dejar de aislar el tema.

La noche terminó con la presentación de Café Tacvba, la banda mexicana ganadora de 10 grammys y que actualmente está promocionando su último sencillo, producido por su propia firma, al que han llamado Jei Beibi. A las 00:20 Enrique Rangel, el bajista de la banda, salió al escenario vestido con un poncho de lanas de colores, similar al traje que usaron para la portada del libro de su historia, “Bailando por nuestra cuenta”.
Los Tacvba cantaron “Cómo te extraño mi amor”, “Puntos cardinales”, “Chilanga banda”, “La chica banda”, “Las flores” y un tema que –dijeron– hace tiempo no cantaban: “Déjate caer”, con coreografía incluida; este fue uno de los clímax de la noche. Después sonó ese hit romántico e infaltable de su tecladista, “Eres”, una canción por la cual (sospecho) más del 80% del público coreó emocionado.


El discurso de los Tacvba fue por el agua, por la posibilidad que tiene el hombre de cambiar su dispendio en favor de la naturaleza, con menos plásticos y siendo conscientes de la matanza que implica el consumo de carne. Los mexicanos de Café Tacvba, que en sus 29 años de carrera artística tocaron por primera vez en Guayaquil, frente al río Guayas, cerraron con broche de oro las 14 horas de sorpresas que trajo consigo el Funka Fest. Un día en la Perla fue suficiente para que, nuevamente, los ecuatorianos nos mantengamos expectantes de la siguiente edición.


Texto por:

Emilia Alarcón

Fotógrafos Colaboradores:

Alexis Garcia

Constantino Endara

La Descarga

X