‘Agujero Negro’: bajo presupuesto, altas expectativas

‘Agujero Negro’: bajo presupuesto, altas expectativas

 

Conocí a Diego Araujo una noche de octubre en la fiesta de cumpleaños de mi tía, que había trabajado con él en su primera película, ‘Feriado’, que se estrenó en la 64ta edición de la Berlinale. Acompañándole, estaba Hanne-Lovise Skartveit, productora de la película. Mi tía les contó que yo había estudiado cine, y durante un corto pero agradable rato, entre sorbos de un refrescante gin de sandía con albahaca, hablamos sobre esa pasión que compartíamos.

Me contaron que estaban en proceso de realizar su segunda película ‘Agujero Negro’, que estaban escribiendo juntos. Lo que me contaron sobre ella me dejó intrigada.

En los días posteriores, nos hicimos amigos en Facebook y a lo largo de los meses, fueron apareciendo en mi feed noticias esporádicas sobre el desarrollo de ‘Agujero Negro’. Estas cautivaban mi interés y hacían que mi curiosidad por ver la película creciera.

Hasta que finalmente, un año más, la Casa de la Cultura (CCE) trae a la ciudad el Festival Latinoamericano de Cine de Quito (FLACQ), que tuvo su arranque el día martes 5 de junio y tendrá lugar hasta el día 10 del mismo mes.

Esta quinta edición cuenta con 41 largometrajes y 21 cortometrajes de alrededor de toda América Latina. Y entre ellos, se encuentra la nueva película del director capitalino Diego Araujo, titulada ‘Agujero Negro’, que tuvo su estreno mundial en el aclamado festival argentino de BIAFICI, y que se estrenará a nivel nacional dentro del marco del festival este viernes 8 de junio, a las 20:00h en el Ochoymedio.

Y justo para esta ocasión, voy a estar en Quito. Qué suerte la mía.

Para ponernos en contexto, una breve sinopsis:

Un escritor, prometedor en su día, sufre un bloqueo creativo mientras escribe lo que él define como ‘la primera novela de iniciación ecuatoriana’. Sin embargo, al bloqueo se le suma lo que podríamos llamar la famosa ‘crisis de mediana edad’, que se apodera de su vida ante la incapacidad de cumplir con la fecha final de entrega de su preciada obra y, además, ante su inminente paternidad. Nuestro escritor encuentra un escape y una inspiración peligrosa en la hija de 16 años de su vecino, con quien parece compartir más que sólo intereses similares, aventurándose así en una segunda adolescencia.

Pero, en lugar de seguir contándolo yo, dejaré que el propio Diego Araujo nos de su visión en esta entrevista que ha concedido a La Descarga.

 

LD ¿Qué tal la experiencia de estrenar en BIAFICI comparado con el estreno de tu anterior película ‘Feriado’ en la Berlinale?

DA: Fue súper distinto, son dos festivales muy diferentes, pero si algo tienen en común es que ambos son festivales muy de público: tienen toda la nota de glamour y lo que quieras, pero son festivales hechos para la gente de la ciudad y convocan a la gente de la ciudad.

Berlín tiene mucho mas prestigio, y a raíz de esto ‘Feriado’ recibió muchísimas invitaciones a otros festivales.

Agujero, para mí es una película muy especial, porque fue hecha sin ningún tipo de convencionalismos. Acá tienes este promedio de unos 5 años para hacer una peli, y con ‘Feriado’ sufrimos ese proceso: además, al ser mi primera película, fue un proceso súper largo –de escritura, desarrollo–, que fue un gran aprendizaje.

En cambio, la idea de ‘Agujero Negro’ la tuvimos hace apenas dos años.

BIAFICI, por otro lado, creo que abre las puertas a este nuevo cine que se está haciendo en América Latina. Y hubo mucho público, tuvimos salas llenas y hubo buena acogida. Al ser una comedia, es cierto que el humor tiene una gratificación inmediata: sabes cuál es la reacción del público en ese momento.

LD: Sabemos que Agujero Negro surgió de una manera espontánea. ¿Qué buscabas explorar?

DA: Dos cosas: a raíz de cómo fuimos construyendo el guion: teníamos esta idea, que fue la base, la génesis de la historia, que surgió cuando Ana Luisa y yo vinimos a vivir al Ecuador, después de haber estado viviendo en Nueva York.

Nos mudamos a una de estas urbanizaciones cerradas con seguridad y todo: y de aquí nació la idea de un escritor que va a vivir a uno de estos lugares asépticos y entra en este bloqueo creativo; en este agujero negro.

Era una idea que estaba siempre en cajón. Nosotros, de hecho, teníamos otro proyecto entre manos. Habíamos hablado con el Víctor (Arauz) para que sea el coproductor de esta peli. Y estábamos en conversaciones con coproductores dominicanos y franceses.

Pero en 2016 cayeron los fondos: el Fondo de Cultura, etc., y nosotros ya no podíamos poner nuestra parte de coproducción mayoritaria.

En ese momento fue un ver qué hacer: ‘¿paramos, hacemos cine?’. Y finalmente decidimos hacer una película que fuera un poco consecuente con estos momentos de crisis y recogimos nuevamente esta idea que en se momento se llamaba ‘la película del barrio’, no tenia ni nombre, porque nació de ahí: de nuestro barrio. (Risas)

Entonces escribí un personaje para Víctor, como Víctor y la Tikki (Cristina Morrison) como Tikki y el Alejo (Alejandro Fajardo) como Alejo, y les llamo y les digo que he escrito esta historia con sus nombres. Lo planteé como un experimento, no como una película, así que las expectativas eran bajas ­–bueno, no bajas, pero no había dinero–.

Les mandé un tratamiento de 20 páginas y la idea era rodar en 12 días: divertirnos, pasar bien, y experimentar. Mandé el tratamiento también al equipo y empezamos a trabajar.

Esto fue en febrero; en abril/mayo empezamos a trabajar con los actores. Y a partir de estas improvisaciones empezamos a desarrollar diálogos y situaciones, así que fue algo súper participativo.

En junio ya teníamos un guion de un largo, no muy ortodoxo que digamos, porque había escenas bastante sugeridas, pero fue el resultado de un proceso bien largo de trabajo con el Víctor, la Daniela (Roepke), la Marla (Garzón)….

El Simón (Brauer, director de fotografía de la película) también estuvo muy comprometido. Y en el rodaje nos dio el tiempo para ir creando, ir probando, y eso fue súper rico para el proceso de creación colectiva.

Es una película que tuvo una dinámica particular en cómo fue hecha, concebida financiada… Cuando hablé con los coproductores dominicanos y les dije que no podríamos hacer la otra película, me preguntaron: ‘¿nos estas despidiendo?’ y yo les dije ‘¡No!, pero no hay plata’ y ellos me dijeron ‘no importa, queremos trabajar contigo’. Y gracias a ellos, y al fondo dominicano, la peli está hecha. También ganamos un concurso, conseguimos otros fondos y lo logramos.

 

LD: ¿Por qué en blanco y negro?

DA: El blanco y negro vino, en primer lugar, durante la escritura del guion. Para mí esta peli siempre fue muy desaturada, no necesariamente en blanco y negro, pero ya cuando el guion fue tomando forma, le pasé el tratamiento al Simón y quedamos en hablar un mes más tarde, porque él estaba en un rodaje. Y un mes más tarde, me llama y me dice: ‘Oye tengo algo súper importante que decirte’, y yo tenía ya esta idea súper fija de que la película tenía que ser en blanco y negro, y justo eso era lo que me quería decir el Simón. Como que los dos lo vimos de una forma más instintiva, creo yo.

Por otro lado, para mí también tiene que ver con la idea detrás de todas las decisiones que tomamos: contar las cosas con menos recursos: creo que el blanco y negro, entra por ahí también el 4/3, la música; que te devuelve un poco a esa parte más clásica del cine. Había esa intención, y también tuvo que ver esa novela gráfica de Charles Burns que se llama ‘Black Hole’

LD: Te iba a preguntar justamente si tenía algo que ver el nombre con la novela gráfica.

DA: ¡Sí, claro! Incluso el libro sale en la película. Un guiño para los que sepan.

Tuvo que ver mucho, porque esta película pasa básicamente en este estado de ensoñación del protagonista, había la voluntad de incorporar momentos surreales que suceden dentro del mundo cotidiano, como lo hace justamente ‘Black Hole’. Es todo normal, pero de repente hay cosas absolutamente surreales.

 

LD: Claro, eso es justamente lo fascinante.

DA: Hay muchos guiños a otras novelas, libros y música. En general, es una película con un montón de referencias.

 

LD: Leí que se menciona también ‘Catcher In The Rye’

DA: Si, claro. Bueno esa es como la referencia más evidente… El personaje está escribiendo la primera novela de iniciación, –o lo que él considera que sería la primera novela de iniciación ecuatoriana, como fue ‘Catcher In The Rye’.

LD: Agujero Negro es una coproducción con República Dominicana, pero sabemos que también se financió a través de una campaña de crowdfunding. ¿Puedes contarnos un poco más?

 DA: Es como las cosas que pasan siempre en la vida: estábamos en Norguega vacaciones de Navidad y yo me puse a ver full pelis de mumblecore, especialmente Sam Bell y Lynn Shelton, y un director chileno que tiene una película que se llama ‘Aquí no ha pasado nada’. Y estuve leyendo de sobre esta peli: fue hecha en 18 días, a través de crowdfunding… y todo esto fue un poco la inspiración: ‘¡Podemos hacer esta peli en 18 días!’ De hecho, acabamos trabajando con la editora de esta película chilena, Soledad Salfate, que hizo también ‘Una Mujer Fantástica’, que ganó el Óscar.

La idea era hacer algo lowcost, sencillo. El término de mumblecore fue casi como broma. Fue un término gringo que acuñó la prensa. Aunque también hay que decir que la peli es muy hablada, hay muchos diálogos. Entonces le relacionamos ahí con el mumblecore.

 

LD: Las temáticas que sueles tocar son frescas y universales, pero no dejan de invitar al espectador a la reflexión. ¿Crees que el cine ecuatoriano seguirá abriéndose hacia ese tipo de temas?

DA: Vamos a ver ahora qué pasa. (Risas) Sobre todo a  nivel internacional—tenemos un distribuidor alemán, y veamos cómo se recibe fuera. Creo que se espera un tipo de película de América Latina: la película social, o que toque algún tema socialmente fuerte. Y claro, hay mucho más que eso, ¿no? Yo sí creo que el cine ecuatoriano es mucho más diverso. Y creo que en este momento se está abriendo: Se están haciendo un montón de películas que tocan otros temas: hay una que habla de los submarinos que se utilizan para sacar droga; hay películas sobre relaciones, como ‘Gafas Amarillas’ de Iván Mora; hay películas de terror; hay películas sobre boxeo. Entonces sí, se ha hablado que el cine ecuatoriano es uno, etc., pero yo creo que sí hay –y sobre todo estamos en eso–, estamos construyendo esta cinematografía y hay una multiplicidad de ideas. No se puede hablar de que el cine sólo es uno.

LD: Y cuéntanos, ¿tienes algún proyecto futuro en proceso?

DA: Sí. Estamos trabajando en un thriller que se llama ‘El Hombre de la Montaña’, y esta no la estoy escribiendo yo.

‘Agujero Negro’ fue el resultado de ‘Feriado’, porque fue larguísimo y nos dejó exhaustos (risas). Y decidimos hacer esta película un poco a pulmón, con ímpetu, etc. Mientras hacía ‘Agujero Negro’, yo vivía por el Ilaló, y caminaba mucho en la montaña, así que la película fue hecha también de una forma muy bonita, porque todo fue muy cercano, muy local. Todas las locaciones estaban ahí alrededor. Entonces, como que quería llevar eso al extremo y hacer una película ahí arriba de mi casa: esta historia de suspenso, muy diferente a ‘Agujero Negro’. Un solo protagonista, casi no tiene diálogo, muy visual, y todo por el suspenso. Y con ese ímpetu de hacer Agujero Negro, vino nuevamente esta idea de hacerla en dos semanas, con el Alejandro Fajardo de protagonista, porque disfrutamos mucho trabajando juntos.

Pero con el tiempo, sentimos que la historia tomó otra forma: ‘El Hombre de la Montaña’, es una nueva historia y como que está creciendo (risas), está tomando la dirección de una película más grande.

Estamos trabajando con un guionista cubano que está radicado en Madrid, Alejandro Hernández, que fue nuestro compañero –mío y de Ana Luisa– en nuestra maestría en Noruega. Él hizo su carrera en Madrid, tiene un Goya y desde hace rato hemos hablado de hacer algo juntos. Así que yo escribí una primera versión y él está escribiendo la segunda, y vamos a trabajar así. Estamos armando una coproducción con Europa y con República Dominicana. Es una peli más grande, que va a tomar un poco más de tiempo, pero es la dinámica de esta tercera peli.

LD: Qué bien, veo que no hay pérdida de tiempo.

D: (Risas) Bueno, es parte de, ¿no?

 

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LA DESCARGA te invita al estreno oficial de Agujero Negro, este Viernes 8 de Junio en el Cine Ocho y Medio, más info acá

Carolina Cordero

La Descarga

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